Archivo de la categoría: Casas de A-Z

Casa W, Wall hause


Viviendas/huertos


desert nomad house_maría josé leza cruz

 DESERT NOMAD HOUSE

Tucson (Estados Unidos).

Arquitecto RICK JOY

maría josé leza cruz

DIBUJO 3_ GRUPO 2.10

Rick Joy se centra en reevaluar y redefinir la técnica constructiva tradicional del suroeste norteamericano, maneja la luz, el color y la geometría, mediante el uso sensible de la tierra comprimida, el cristal y el acero, subrayando sutilmente el paisaje del desierto de Arizona.

El discreto cobijo de una hondonada del terreno, asegurándose el mínimo impacto visual y máximo equilibrio con el paisaje de roca y zaguas, estas tres cajas han aterrizado en su emplazamiento óptimo. Los panoramas dramáticos circundan el solar, de modo que, después de estudiar las orientaciones posibles, se seleccionaron los puntos de vista más significativos para cada habitáculo.

Las tres zonas de la casa están separadas. Desde el espacio de estar se aprecia, hacia el sureste, la imagen de un agreste peñasco encendido por el sol de la tarde, alzándose sobre el primer plano, tragado por la sombra de las montañas del lado opuesto. Desde el dormitorio, el sol de la mañana ilumina un montículo rocoso, que domina los montes a suroeste. La luz reflejada baña la vegetación de saguaros del primer plano.

 Para enaltecer la experiencia de cada espacio, las tres diferentes zonas poseen una estructura individualizada, con una única abertura por la que se aprecia el desarrollo cotidiano del fragmento escogido del entorno. Cada cabina, elevada por encima del terreno, tiene un par de escalones de hormigón macizo que descienden hasta el nivel del sendero que cruza el espacio que separa los habitáculos, reforzando la sensación de aislamiento entre ellos; dada la fragilidad del entorno, surgió la de permitir que el agua y la fauna siguieran un curso libremente, por debajo de cada estancia.

 Su presencia pasa casi inadvertida en los alrededores; como un grupo de refugios de caza, estas formas adquieren el aspecto casi etéreo en el paisaje.

 Rodeada por poblaciones de saguaros y ocotillos del desierto de Sonora, la vivienda se implanta buscando un equilibrio que minimice la repercusión sobre el impactante paisaje natural. Tras un estudio de las distintas vistas hacia las referencias del entorno y de las orientaciones más favorables para lograr un mayor control climático.

La vivienda consta de tres cajas individuales situadas entre los cactus del desierto de Sonora.

Estas piezas se recubren de acero en el exterior que permite que las formas se integren en el entorno natural. Para subrayar el efecto de la luz sobre los espacios y las vistas, cada volumen se perfora con una gran abertura enmarcada por la estructura rectangular.  Elevadas sobre la parcela, las piezas se encuentran comunicadas entre sí mediante caminos definidos sobre el terreno, que refuerzan la idea de aislamiento.

 Recubierta en su exterior por chapas de acero, la construcción se integra en el paisaje, reservando para los interiores un cálido panelado de madera de arce. Entre ambos acabados se produce un espacio ventilado que disminuye el calor mediante corrientes de convección. Las particiones interiores se resuelven con vidrio traslúcido.

leza cruz, maria jose_desert nomad house_resumen


RING HOUSE (Morales Pérez, Ana María)

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Entrega final (casa T) – Álvaro Ruiz Millán








Casa Huerto de ciruelos

Antonio Gómez Salas   Grupo: 2.10

Profesor: Esteban de Manuel Jerez

Dibujo 3

 

CRÍTICA

Se trata de una casa para una familia de cinco miembros. Se encuentra situada en un barrio de la periferia de Tokio, con manzanas divididas en pequeños solares, donde las construcciones germinan al antojo de los propietarios dejando huecos entre los edificios. Esto hace que, desde un primer momento la casa forme parte del entorno y se relacione con su propio contexto; los edificios de alrededor no tienen más de tres plantas y esto hace que se genere un “tapiz” de volúmenes que se puede ver reflejado en los cuatro alzados de la vivienda.

 El solar, un jardín con ciruelos, de existencia previa a la vivienda, se convierte en punto de partida del proyecto, que acaba configurando su “envolvente” y dándole un soplo de vida a la casa.

 Son la posición y tamaño de los ciruelos los que dibujan la planta trapezoidal de la edificación, que “se coloca” centrada en la parcela aunque ligeramente desplazada para recibir al coche en uno de sus costados.

La ocupación en planta es inferior a la mitad de la parcela, el resto es jardín; éste es un  punto de gran interés pues, con ello se consigue atrapar esa presencia mínima de naturaleza, ayudándose de esos recortes en su fachada, en busca de la construcción de un universo propio.

 Esta relación de ambigüedad que existe entre vivienda y exterior se traslada también a las estancias interiores; un volumen de espacio único y fluido, donde conviven 17 habitáculos, en torno al vacío central que genera la escalera. Todos los espacios se conectan sin necesidad de puertas, pues se conectan entre sí mediante vanos en las chapas que dividen los espacios. Moverse por el edificio significa pasar directamente de una estancia a otra, lo que genera una gran duda en cuanto a la intimidad de los habitantes de la casa. Sin embargo, al observar mejor la distribución de los espacios, se hace evidente que los miembros de la familia pueden tener sus espacios íntimos y propios dentro de la casa, además de establecerse una forma de habitar social y conjunta. Éstos grados de privacidad mencionados parecen tener mucho que ver con la altura y las proporciones de estos “lienzos suspendidos”, consiguiendo una fluidez espacial muy interesante y que generan, en muchas ocasiones, sensaciones de intimidad en las estancias.

 Veo oportuno extenderme un poco más en el tema de cómo se consigue generar una intimidad que no es tan evidente:

Empecemos por las aperturas en la propia fachada; en un principio puede parecer que son huecos grandes que hacen que se pierda intimidad en el interior al existir tantas perforaciones en las fachadas, no obstante, la posición de los huecos se producen desde el interior y de una forma que parece intencionada, pues desde el exterior no se aprecia a simple vista los espacios interiores de la casa, creándose así un rechazo visual desde el exterior y una sensación de privacidad desde el interior. Esto también se ve reflejado en cuanto a que las aperturas con mayor visión del espacio interior se organizan en los alzados que dan al interior de la parcela y no a la calle.

 Otro aspecto interesante a tener en cuenta son las relaciones visuales que se generan en el interior de la vivienda y que hacen posible tanto la fluidez y conexión de los espacios, como la privacidad de las estancias; esto se ve muy bien reflejado en el dormitorio de la hija, en donde aparecen dos huecos en las paredes laterales. En un principio parece que la niña no tiene intimidad, sin embargo el hecho de que la habitación de a una doble altura desde la que se ve el espacio exterior de la vivienda hace que la habitación se convierta en una visión segundaria, dando sensación de intimidad. Se da uno cuenta cuando experimenta cerrando el propio vano que conecta con la doble altura pues, al ocultarlo solo queda un vano y se observa que ahora el espacio de primer orden es la habitación y, a consecuencia de ello, la niña puede sentirse observada.

Lo mismo ocurre con la habitación del hijo. Es bastante pequeña, pero es precisamente el tamaño lo que hace que el niño pueda tener una sensación de intimidad y cobijo. Es esta habitación la que tiene un gran hueco que se abre directamente a la calle, es la altura de la cama y el tamaño de la habitación lo que genera privacidad a la estancia; si aumentáramos la anchura se perdería esta sensación.

 Es interesante y curioso cómo Kazujo establece la organización de estas estancias, cuya modulación se basa en el tatami; imponiendo la medida del tatami (1.82 x 1.90)  cada habitación tiene la dimensión estricta que corresponde a su función, y en concreto, a su mobiliario. La solución responde a investigaciones sobre la fragmentación del programa, que se traduce en la miniaturización de éste y la multiplicación de los espacios.

Entrando a estudiar temas más técnicos podemos decir que es la estructura quien dibuja los espacios y define su imagen. Estructura, subestructura, cerramiento y divisiones interiores se resuelven de igual forma, mediante paneles de acero de 16 mm. Su pequeño espesor contribuye a dar sensación de ligereza y continuidad espacial, son finos planos de “cartulina” listos para recortar y soldar, tal y como se aprecia en una de las imágenes de la vivienda en el momento de la construcción. Es un claro ejemplo de cómo la idea de un proyecto genera la forma de la propia estructura de la vivienda, en donde, aunque sea raro, no se establece un forjado convencional, sino una unión entre planchas metálicas. Quizá este hecho pueda dar motivos de inseguridad, sin embargo la estructura es perfectamente estable, aunque parezca hecha con verdaderas cartulinas blancas.

A mi parecer el hecho de que existan unos grosores mínimos entre las diferentes estancias me parece un poco exagerado, el simple pensamiento de darle una patada a un tabique, me da una sensación de inseguridad tremenda. Por otro lado se aprecia que Kazujo no ha pensado en el futuro de la familia y, más concretamente en el de los hijos, pues ahora son pequeños pero pienso que a medida que crezcan necesitarán más espacio de intimidad del que Kazujo les ha dado en la vivienda; aunque es verdad que se aprecia en este sentido la jerarquía de espacios y de la propia familia. Me quedará la duda de dónde guardan la ropa los hijos, ya que los dos únicos dormitorios que cuentan con armario son el de la abuela y el de los padres.

En cuanto al confort, en un clima mediterráneo con elevada humedad como el de Tokio, la arquitectura busca protegerse perfectamente de las altas temperaturas. En este sentido, la casa afronta sus problemas térmicos sabiamente. El acero activa mecanismos de convección , dada su capacidad disipativa, que fomentan el movimiento del aire en el interior. A ello contribuye la conectividad interior de la vivienda y la posición estratégica de sus huecos practicables, que hacen posible su ventilación.

El blanco reflectante de la fachada la protege de las radiaciones de calor de alta frecuencia. Todo ello permite una cierta estabilidad térmica, pero aun así, la vivienda con una construcción de tipo naval, resulta deliberadamente sensible a las condiciones ambientales exteriores, posibilitando que sus habitantes vivan en cierta armonía con la naturaleza pero tengan cierta inestabilidad climática. ¿Qué pasará cuando llueva?

Cuando me hago esta pregunta surge el tema del aislamiento acústico; al ser la vivienda íntegramente de planchas metálicas se hace evidente que no haya un buen aislamiento acústico, pues el metal es conductor del sonido y esto hace que cualquier golpe o ruido en una zona de la casa pueda afectar a las demás habitaciones ( y esto se magnifica todavía más cuando sabemos que las planchas están soldadas unas con otras).

No obstante debemos recordar que Kazujo Sejima investiga en esta casa una nueva forma de habitar, en el que los espacios se conectan entre sí física y visualmente, tratando de generar un único habitáculo, en el que las relaciones sociales entre los miembros de la familia y las sensaciones de intimidad se envuelven en un solo tapiz blanco, en el que los huecos existentes no dejan ver lo que hay más allá.

Abstracción blanca y magia espacial, en un proyecto que experimenta sobre la intimidad, como culminación de una investigación sobre el intersticio que había comenzado en el teatro de Almere. Multiplicidad de relaciones espaciales y complejas relaciones visuales que hacen posible diversidad de interacciones humanas y la coexistencia de distintas individualidades. Numerosos espacios con proporciones diversas que permiten encontrar refugios de intimidad sin necesidad de aislarlos.

El resultado final responde a un diagrama funcional estricto. Sin pasillos y con una única puerta, la de acceso, es posible la convivencia de cinco personas, en un proyecto “hecho a medida”.

ANÁLISIS 

 

 

 

 

 

 

 


Moriyama House (casa M)

Casa Moriyama / Moriyama House / 森山邸

Arquitecto: Ryue Nishizawa [SANAA]

Lugar: área metropolitana de Tokio, Japón

Fecha: 2005

Planta baja

Primera planta

Segunda planta

Alzado

 

 

La casa que intenta ser una maqueta.


El análisis de la vivienda se ha llevado a cabo en dos ámbitos:

- Por una parte, el estudio del contexto urbano y cómo se relaciona. La vivienda presenta una interesante reflexión sobre el contraste entre lo privado y lo público.

[Descargar presentación]

- Por otra parte, el sistema constructivo que utiliza para resolver estructura y cerramiento de una sola vez (usando paneles sandwich de acero y aislante de 85 mm), unido a la segregación de la vivienda en unidades separadas, ha dado como resultado la construcción de una maqueta y el desarrollo de un formato con las instrucciones y las piezas necesarias para su construcción.

[descargar recortable en pdf]

[download Moriyama House paper craft]

 

Pablo González Serna


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